Pesimismo animal

Dr. Pedro Echeveste

Decía William George Ward que “el pesimista se queja del viento, el optimista espera que cambie, y el realista ajusta las velas”. Ante decisiones trascendentales las personas actúan en muchos casos empujadas por su estado emocional, lo que popularmente se conoce dependiendo de si “ve el vaso medio lleno (propio de optimistas) o medio vacío (propio de pesimistas)”. En 2010 un insólito estudio llamaba la atención de la opinión pública: los perros también pueden ser pesimistas1.

Así, en un estudio del doctor Mendl y sus colaboradores, de la Universidad de Bristol, y tras entrenar con distintos estímulos a dos grupos de perros cuyos dueños los habían cedido temporalmente (en un recinto los canes encontraban recipientes con comida en su interior, mientras que en otro distinto otro grupo de perros encontraba los mismos recipientes, pero vacíos), se observó que aquellos habituados a encontrarse comida en los recipientes tomaban decisiones más positivas cuando se los recolocaba en otros escenarios. O dicho de otro modo, seguían esperando encontrar premio. Por el contrario, aquellos habituados al “fracaso” desarrollaban cierta apatía y falta de estímulo en la toma de decisiones en estos nuevos escenarios, es decir, se habían vuelto pesimistas. El estudio concluyó que el temperamento de los perros se correspondía con su comportamiento cuando estaban separados de sus dueños. Los que habían aprendido a ver el vaso medio lleno eran más tranquilos cuando se les dejaba solos, seguros de que sus propietarios volverían, mientras que los pesimistas se mostraban más ansiosos cuando se les dejaba solos temiendo haber sido abandonados.

Este sencillo estudio venía a responder una cuestión no tan sencilla de resolver, pues las emociones son subjetivas y privadas y, hasta la fecha, ningún perro ha sido capaz de responder un cuestionario sobre estados de ánimo. Ningún perro, ni ningún otro animal que se sepa, lo que ha llevado a diferentes grupos de investigadores a averiguar si este pesimismo es exclusivo de humanos y perros. Y al parecer, no lo es. Por ejemplo, en un estudio con ratas, éstas mostraban distintos estados de ánimo al cambiarlas de hogar dependiendo de si anteriormente habían encontrado facilidades para alcanzar la comida. Aquellas que en su camino a la comida se habían encontrado un suelo rugoso poco confortable, demostraban poco entusiasmo al ser trasladadas a nuevas ubicaciones, a diferencia de aquellas que hasta entonces habían encontrado una “autopista” hasta su alimento2. En otro estudio con ovejas se analizó su comportamiento en un cercado donde había una zona con cubos de comida y otra con los mismos cubos, pero vacíos (que visitaba ocasionalmente un perro pastor, para reforzar la ausencia de premio). Posteriormente estas ovejas fueron devueltas al campo durante 3 días salvo la mitad de ellas, que cada día permanecían aisladas en un redil durante 6 horas. Pasados los 3 días el grupo temporalmente aislado mostraba cierto estrés por el aislamiento (observado por los altos niveles en sangre de cortisol, hormona liberada en estas situaciones), pese a lo cual, se mostraba más curioso a descubrir nuevamente qué contenían los cubos, frente al grupo que había pastado tranquilamente en el campo. Estas últimas ovejas seguían percibiendo el riesgo de no encontrar comida o recibir la visita del perro, frente a aquellas aisladas temporalmente que demostraban un mayor positivismo3.

El caso es que estos estados de ánimo no son exclusivos de mamíferos, el grupo animal más evolucionado, ya que otros animales también lo demuestran. Por ejemplo las aves. Es el caso de un grupo de estorninos que fue entrenado para asociar dos colores (blanco y gris oscuro) con sabrosos o repulsivos gusanos de la harina. Posteriormente estos estorninos fueron recolocados en dos jaulas, primero en una que contenía una ración de su comida habitual y después en otra con la misma comida, pero en mayor cantidad, o viceversa, primero con más comida y después con menos. Finalmente los estorninos fueron nuevamente invitados a descubrir qué encontrarían en recipientes con distintas tonalidades de grises, y la curiosidad de éstos era mayor si provenían de una dieta más rica en alimento que al revés, habiendo pasado de la opulencia a la dieta. Es decir, la dieta los había vuelto más pesimistas a la hora de encontrar sabrosos gusanos4.

Estos estados emocionales, asociables a priori a vertebrados, se han observado incluso en no vertebrados como las abejas. En junio pasado, la doctora Bateson y sus colegas observaron que un grupo de abejas entrenado a distintos olores (más o menos atrayentes) se comportaba de distinto modo si era agitado posteriormente durante un minuto (simulando el ataque de un depredador) o no. Aquellas que sufrieron esta perturbación mostraban altos niveles en hemolinfa de dopamina, octopamina y serotonina (hormones relacionadas con la inhibición del ansia, la ira o el hambre), y eran reacias a descubrir nuevos olores, siendo más propensas a esperar “malos acontecimientos”, o dicho de otro modo, se habían convertido en abejas pesimistas5. Quién sabe, si el pesimismo puede entrenarse, quizá pueda hacerse lo propio con el optimismo…

Fuentes:

  1. Mendl M, Brooks J, Basse C, Burman O, Paul E, Blackwell E, Casey R. Dogs showing separationrelated behaviour exhibit a ‘pessimistic’ cognitive bias. Current Biology. 2010; 20:R839–R840.

  2. Brydges NM, Leach M, Nicol K, Wright R, Bateson M. Environmental enrichment induces optimistic cognitive bias in rats. Animal Behaviour. 2011; 81:169–175.

  3. Doyle RE, Fisher AD, Hinch GN, Boissy A, Lee C. Release from restraint generates a positive judgement bias in sheep. Applied Animal Behaviour Sciences. 2010; 122:28–34.

  4. Bateson M, Matheson SM. Performance on a categorisation task suggests that removal of environmental enrichment induces ‘pessimism’ in captive European starlings (Sturnus vulgaris). Animal Welfare. 2007; 16:S33–S36.

  5. Bateson M, Desire S, Gartside SE, Wright GA. Agitated Honeybees Exhibit Pessimistic Cognitive Biases. Current Biology. 2011; 21(12):1070-1073.

About these ads
Etiquetado , , ,

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

A %d blogueros les gusta esto: